
Bomberos Voluntarios hicieron sonar las sirenas en todo el país para reclamar por los fondos destinados a los cuarteles
El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios realizó este jueves un toque de sirenas en distintos puntos de la Argentina para visibilizar el reclamo por la distribución de los recursos establecidos por la Ley 25.054. Las instituciones advierten sobre las dificultades que genera la demora o insuficiencia de los fondos para sostener el funcionamiento
Durante la jornada de este jueves, cuarteles de Bomberos Voluntarios de distintos puntos del país hicieron sonar sus sirenas como parte de una acción de reclamo dirigida al Gobierno nacional por la distribución de los fondos correspondientes al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
La medida busca poner en agenda la situación económica que atraviesan numerosas asociaciones, que sostienen durante todo el año la respuesta ante incendios, accidentes, rescates y otras emergencias, muchas veces con recursos limitados y dependiendo del esfuerzo de sus comunidades.
El reclamo tiene como eje los recursos previstos por la Ley 25.054, que regula el funcionamiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios y establece los mecanismos de financiamiento para las instituciones.
¿De dónde salen los fondos?
La normativa establece una contribución obligatoria del cinco por mil (5‰) sobre las primas de seguros, con excepción del ramo vida, a cargo de las compañías aseguradoras. La ley dispone que esa contribución sea recaudada por la Superintendencia de Seguros de la Nación y posteriormente destinada al fondo correspondiente al sistema bomberil.
De acuerdo con la legislación vigente, el 78% del monto global recaudado debe distribuirse por partes iguales entre las asociaciones de Bomberos Voluntarios, con destino a la adquisición de materiales, equipamiento, vestimenta y otros elementos necesarios para la lucha contra el fuego y la protección civil, además de su conservación y mantenimiento.
El resto de los recursos se distribuye entre las federaciones provinciales, la autoridad de aplicación y el Consejo de Federaciones, incluyendo fondos destinados a capacitación, funcionamiento, fiscalización y formación.
Un sistema que responde durante todo el año
El trabajo de los Bomberos Voluntarios se sostiene sobre el compromiso de hombres y mujeres que integran instituciones que, en muchos casos, nacieron de la propia organización de las comunidades.
Su misión no se limita al combate de incendios. Las asociaciones intervienen ante accidentes, rescates, siniestros, emergencias climáticas y distintas situaciones que ponen en riesgo la vida de las personas, sus bienes y el ambiente.
La propia Ley 25.054 establece que el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios tiene entre sus funciones la prevención y extinción de incendios y la intervención operativa para proteger vidas y bienes frente a siniestros de origen natural, accidental o intencional.
Actualmente, la Dirección Nacional de Bomberos Voluntarios informa que el sistema está integrado por 33.276 bomberos y 1.058 cuarteles en todo el país.
Los costos que deben afrontar los cuarteles
Aunque el servicio operativo de los bomberos voluntarios no implica una remuneración salarial por parte de los gobiernos nacionales, provinciales o municipales, mantener un cuartel operativo tiene un costo permanente.
Seguros del personal, combustible, servicios, mantenimiento de autobombas y herramientas, equipos de protección personal, comunicaciones, capacitación y renovación de materiales son algunos de los gastos que deben afrontarse para garantizar que una dotación pueda salir a una emergencia en cualquier momento.
Por eso, desde las instituciones bomberiles remarcan que los fondos previstos por ley no constituyen un beneficio extraordinario, sino una herramienta fundamental para sostener la capacidad operativa del sistema.