
63 trabajadores del Hotel Golf de Ascochinga quedan en la incertidumbre por el traspaso de los hoteles de las Fuerzas Armadas
ATE convocó a una asamblea para este miércoles en Ascochinga. Son 31 trabajadores contratados cuyos vínculos vencen el 30 de septiembre y 32 empleados de planta permanente que pasarán a disponibilidad. El conflicto se replica en hoteles de todo el país y alcanza a unas 600 familias, según el gremio.
El Hotel Golf de Ascochinga atraviesa horas de incertidumbre por el futuro laboral de sus trabajadores, a raíz del proceso de reorganización de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), ex IOSFA, y el traspaso de los establecimientos turísticos a las Fuerzas Armadas.
En el establecimiento ubicado en Ascochinga son 63 los trabajadores alcanzados por la medida, de acuerdo con la información difundida por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE).
La situación tiene dos escenarios diferentes. Por un lado, 31 trabajadores contratados tienen contratos que vencen el próximo 30 de septiembre y no serían renovados. Entre ellos hay empleados que llevan años desempeñándose en el hotel y, en algunos casos, acumulan hasta dos décadas de antigüedad.
Por otro lado, 32 trabajadores que forman parte de la planta permanente pasarían a disponibilidad durante seis meses. Cumplido ese período, deberán concursar para intentar acceder a una eventual vacante en otro organismo del Estado. En caso de no conseguir una reubicación, también quedarían desvinculados.
El conflicto no se limita a Ascochinga. ATE sostiene que la medida alcanza a trabajadores de los distintos hoteles, residencias y complejos turísticos que dependían de la obra social en diferentes puntos del país.
Según el gremio, casi 600 trabajadores y trabajadoras vinculados al sector turístico se encuentran en riesgo laboral, entre quienes tienen contratos que finalizarían y personal de planta permanente que sería enviado a disponibilidad. A nivel nacional, ATE denunció que cerca de 400 contratos podrían finalizar a fines de septiembre.
¿Por qué se produce el conflicto?
El origen del problema está en la transformación de la estructura de la obra social de las Fuerzas Armadas.
En febrero de 2026, el Gobierno nacional creó la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y dispuso el inicio de la disolución y liquidación del entonces Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA). El proceso contempla la transferencia de activos y personal a la nueva estructura.
Posteriormente, el Gobierno aprobó la nueva estructura organizativa de la OSFA mediante el Decreto 778/2026, publicado en agosto.
En abril, el propio Gobierno había informado que los establecimientos hoteleros administrados por IOSFA serían incorporados a la nueva OSFA y que su destino y modalidad de gestión serían definidos en el marco de la transición, con participación del directorio integrado por representantes de las tres Fuerzas Armadas.
El punto que genera el conflicto laboral es que, según denuncia ATE, los establecimientos turísticos quedarían bajo la órbita de las Fuerzas Armadas, pero los trabajadores civiles que actualmente prestan servicios en esos hoteles no serían incorporados a las nuevas estructuras.
La organización gremial califica esta situación como un “vaciamiento” de la actividad turística y advierte por la pérdida de puestos de trabajo.
Una situación que también afecta a otros hoteles cordobeses
El problema se extiende a distintos establecimientos turísticos de Córdoba.
ATE Córdoba había advertido a comienzos de septiembre que cuatro hoteles y residencias ubicados en la provincia quedarían alcanzados por el proceso, con 134 trabajadores en situación de incertidumbre. El gremio también señaló que la nueva estructura de la OSFA aprobada por el Decreto 778/26 no contempla al sector turístico.
Entre los establecimientos afectados se encuentran hoteles ubicados en localidades turísticas de las Sierras de Córdoba, además de Ascochinga.
A nivel provincial, ATE asegura que el proceso amenaza a más de 300 puestos de trabajo vinculados a los siete complejos turísticos que dependen de la jurisdicción gremial cordobesa.
“Hay gente con 20 años de trabajo”
En Ascochinga, uno de los principales reclamos está relacionado con la situación de los trabajadores contratados.
Se trata de personas que, pese a llevar años trabajando en el mismo establecimiento, quedarían afuera cuando finalicen sus contratos el 30 de septiembre.
La representación sindical sostiene que existen trabajadores con hasta 20 años de antigüedad, lo que genera preocupación no solamente entre los empleados sino también en sus familias.
El impacto también trasciende a Ascochinga: buena parte del personal reside en localidades del corredor de Sierras Chicas y otras ciudades cercanas, por lo que la continuidad del hotel representa una fuente laboral importante para la región.
Asamblea este miércoles en el Hotel Golf
Frente a este escenario, ATE convocó a una asamblea abierta para este miércoles 23 de septiembre a las 11, en el patio central del Hotel Golf de Ascochinga.
La convocatoria está dirigida a los trabajadores afectados, autoridades, representantes institucionales, vecinos y miembros de la comunidad.
El objetivo será visibilizar el conflicto y reclamar respuestas sobre el futuro laboral de quienes actualmente trabajan en el establecimiento.
Desde ATE Córdoba también habían solicitado una audiencia con el Ministerio de Defensa para abordar el futuro de los hoteles y de los trabajadores civiles afectados por la reorganización.
Un conflicto que excede al Hotel Golf
El caso de Ascochinga forma parte de una discusión más amplia sobre qué ocurrirá con los establecimientos turísticos que históricamente fueron administrados por IOSFA y ahora atraviesan el proceso de reorganización institucional.
Mientras el Gobierno sostiene que la transformación busca reorganizar y hacer más eficiente el funcionamiento de la nueva OSFA, ATE cuestiona el impacto laboral de las medidas y reclama que los trabajadores civiles sean contemplados en el nuevo esquema.
Por ahora, para los 63 trabajadores del Hotel Golf de Ascochinga, la fecha clave es el 30 de septiembre, cuando vencen los contratos de 31 empleados y comienza el período de disponibilidad para los trabajadores de planta permanente alcanzados por la medida.
